Pensando en Voz Alta…

Hace un tiempo atrás el propósito eterno (P.E.) de Dios me encontró y transformó toda mi vida. Por muchos años estuve viviendo de una manera donde mi deseo mayor era complacer y agradar a Aquel que me salvó. Había tratado muchas cosas para cumplir Su voluntad y estar listo para cuando el regrese.

Nunca había escuchado sobre el propósito eterno. Escuché, leí, experimenté y enseñé “Una Vida con Propósito“. Edificó mi vida y la de otros, pero siempre me quedaba corto en cuanto a mi relación con Dios. Por lo menos, así me sentía.

Cuando el propósito eterno fue revelado a mi vida pude entender que por muchos años (siglos realmente) el cristianismo se ha tornado en “asuntos” sobre Dios, Cristo, el Espíritu Santo y la Iglesia. Las doctrinas han tomado el lugar que le pertenece solamente al Autor de las mismas. Muchos cultos, servicios, reuniones, como se les quiera llamar, se han vuelto espectáculos de “talentos de Dios” donde se le “recargan las baterías” a aquellos que están necesitados de un toque genuino, íntimo y personal por parte de Dios. Sin embargo, el conocimiento de Cristo como vida está ausente de la vida cotidiana de aquellos y aquellos que son sus hijos e hijas.

No escribo esto con ánimos de criticar, pero si somos objetivos, tendremos que admitir que lo que estoy diciendo es cierto. Definitivamente, nuestro Dios, en su sabiduría y misericordia, entiende nuestras limitaciones y dentro de esos servicios las personas son ministradas, edificadas, sanadas, fortalecidas y salvadas a pesar de que en muchas ocasiones lo que se hace está muy lejos del propósito eterno de nuestro Dios.

Ahora, me pregunto, ¿Cómo serían esos mismos cultos, servicios o reuniones si se conociera y cumpliera el propósito eterno de Dios? Estoy seguro que veríamos experiencias como las que se cuentan en el libro de los Hechos normalmente y no esporádicamente. Sería la norma la manifestación sobrenatural de Dios en esas reuniones y no la excepción. No hablo de profecías, lenguas, milagros y/o sanidades. Me refiero a una expresión sobrenatural y palpable de Cristo como cabeza y centro de la iglesia, o sea, los santos que han recibido al Santo, Jesucristo.

Hay un desconocimiento masivo de lo que es el propósito o plan eterno. La gran mayoría de los que han nacido de nuevo no tienen idea de qué se trata ese plan o propósito. El pastor Rick Warren con su libro “Una Vida con Propósito“, el cual yo leí en varias ocasiones e incluso di dos campañas de 40 días cada una en nuestra congregación, trata de darle sentido a la vida del ser humano en la tierra. De ese libro se vendieron sobre 30 millones de copias. Eso quiere decir que hay un anhelo ardiente en los seres humanos por conocer el propósito de Dios para sus vidas.

Sin restarle méritos al libro, quiero decir que el mismo se queda corto en la exposición del propósito porque nunca se menciona el propósito eterno. Más bien se centra en la necesidad del ser humano de darle sentido a su existencia hasta que parta de esta tierra. Correcto el libro, pero incompleto.

Cuando Dios decide crear al ser humano, lo hizo sin pecado alguno. Esto quiere decir que el propósito eterno de Dios va más allá de salvar al ser humano. Muchos establecen que para esto estamos aquí, ser salvos y lograr que otros se salven también. Ganar almas es su mayor motivación. Al igual que antes, correcto, pero incompleto. La salvación es el comienzo no el fin.

La Biblia dice en Efesios 3:11, “… conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.” Efesios 1:11 dice, “… porque él nos eligió de antemano y hace que todas las cosas resulten de acuerdo con su plan.”

El apóstol Pablo dijo que este propósito o plan eterno era un misterio que estuvo escondido, aun de los propios ángeles pero que ahora ha sido revelado. (1 Corintios 2:7-8; Efesios 3:9-10) Ese propósito o plan eterno es la expresión máxima de lo que nuestro Dios siempre ha querido desde antes de haber creado algo.

Se supone que los hijos e hijas de Dios conozcan este propósito eterno porque es la esencia por la cual Dios creó todas las cosas. ¿Por qué la mayoría de los creyentes no lo conocen? ¿Por qué no se comparte cuando ese propósito es la brújula que utiliza Dios para actuar en todas las cosas?

Una vez este propósito o plan es revelado a sus hijos e hijas, produce que haya un cambio en la forma de relacionarse con Dios. Oro a Dios para que este propósito eterno sea revelado cada día a más creyentes. Tomo prestadas las palabras de Pablo, “… y le pido a Dios, el glorioso Padre de nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual y percepción, para que crezcan en el conocimiento de Dios. Pido que les inunde de luz el corazón, para que puedan entender…” Efesios 1:17-18a

One Comment

  1. Querido hermano Javier Ramón. “Lo que Dios unió no lo separe el hombre”. Me siento unido a ti como hijo de Dios. He pasado por las cosas que has pasado tu. Vivo en Argentina, he sido pastor por 17 años. Vengo leyendo el tema de iglesias orgánicas desde enero de 1999. Alguien predicó y mencionó de corrido Hechos 20:20. Eso tocó mi corazón tanto que comencé a investigar y eso me llevó a problemas con el sistema. He tomado tu testimonio para ponerlo en mi página, si no te molesta. Hoy lo compartiré con los hermanos con los que nos reunimos en oración. Me alegra ver que hay una creciente cantidad de hermanos, aún en nuestros países latinos, agotados por el sistema. Los famosos “dones” en inglés. O como les llamo yo, “Los Repodridos” (expresión argentina) del sistema. We’re not unchurched, we’re “done churched.” Dios te bendiga y sigamos en contacto, por favor!!!!

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